Formación diaconal
El proceso de formación
Formación Es un período de acompañamiento que dura toda la vida. El Programa de Formación Diaconal apoya la vocación y el ministerio del diácono, desde la etapa inicial de discernimiento hasta su ordenación y más allá. Nuestro programa se estructura en torno a los cuatro pilares de la formación: las dimensiones humana, espiritual, académica y pastoral, tal como se definen en el Directorio Nacional para la Formación, el Ministerio y la Vida de los Diáconos Permanentes en los Estados Unidos.
Criterio de formación
Formación diaconal Es un proceso que dura toda la vida, mediante el cual la persona se transforma a la imagen de Jesús, el siervo. Implica no solo estudios académicos, sino también la vida de oración, los valores, el testimonio diario, el autoconocimiento y el ministerio. Depende de cada persona llamada por Dios reconocer y responder generosamente a la invitación del Señor.
Iniciación en la Iglesia
Todos los hombres que deseen ingresar a la formación diaconal deben ser miembros plenamente iniciados en la Iglesia Católica (bautizados, confirmados y que hayan recibido la Sagrada Comunión). Además, todos los hombres que hayan recibido la plena iniciación en la Iglesia Católica mediante el Rito de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA) deben esperar al menos cinco años antes de solicitar el diaconado.
Edad
Los solicitantes deben tener entre 35 y 60 años de edad.
Casamiento
Todos los aspirantes casados deben tener un matrimonio católico estable y amoroso de al menos cinco años antes de presentar su solicitud. (Quienes estén atravesando dificultades serias en su matrimonio deben posponer su solicitud al diaconado hasta que dichas dificultades se resuelvan por completo). Su matrimonio debe ser canónicamente válido y se debe presentar un certificado católico. Asimismo, todos los aspirantes casados deben obtener el consentimiento por escrito de sus esposas antes de ser admitidos en el Aspirantado.
Hombres solteros
Todos los hombres solteros que deseen ingresar a la formación diaconal deben permanecer célibes durante todo el proceso formativo y por el resto de sus vidas. No se concede ninguna excepción a esta norma; por lo tanto, todos los hombres solteros deben comprender claramente la vida de celibato a la que están llamados.
Estabilidad financiera
Todos los aspirantes deben contar con suficiente estabilidad financiera y laboral durante todo el proceso de admisión. Se les podrá solicitar comprobante de empleo estable. Si un aspirante potencial atraviesa dificultades económicas o se encuentra sin empleo durante el proceso de admisión, se le pedirá que posponga su solicitud para resolver su situación antes de ser considerado para el programa.
estatus nacional
Todos los interesados deben ser ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes o poseer una visa que les permita residir legalmente en los Estados Unidos. Asimismo, deben contar con un número de Seguro Social válido antes de solicitar el ingreso al diaconado. Todos los aspirantes/candidatos diaconales deben tener estatus legal en los Estados Unidos antes de ser admitidos a la formación diaconal. La diócesis no patrocinará la obtención del estatus migratorio para ningún candidato.
Recomendación pastoral
Todos los interesados deben recibir la recomendación escrita de su pastor antes de iniciar el proceso de admisión a Aspirancy.
Implicación pariochiana
Todos los aspirantes deben acreditar una trayectoria sustancial de servicio parroquial antes de ingresar al programa de Aspirantes. Esto se define como una participación activa en la vida parroquial y los ministerios de su parroquia durante un mínimo de tres años.
Formación académica
Todos los solicitantes deben ser graduados de bachillerato o poseer un título equivalente, ya sea en Estados Unidos o en su país de origen. Se valora positivamente la formación universitaria. Deben presentar, junto con su solicitud, comprobante de finalización de bachillerato, estudios universitarios, títulos o expedientes académicos obtenidos en Estados Unidos o en el extranjero.
Continuando el viaje
A medida que avanza el discernimiento, la vocación al diaconado se confirma cuando el candidato comprende que su corazón y su mente se armonizan no solo consigo mismo, sino también con el programa de formación y la Iglesia. La parte académica básica de nuestro programa se impartirá en el Seminario de San José de Dunwoodie. Esto permite a nuestros jóvenes cursar una maestría, lo cual se recomienda encarecidamente. Se realizan cursos teológicos mensuales dentro de la Diócesis de Bridgeport, generalmente los fines de semana. Estos fines de semana contribuirán a un mayor crecimiento espiritual y discernimiento, y brindarán apoyo adicional.
Periodo de investigación
El propósito de este período de consulta es brindar una visión general del Ministerio de Caridad, Palabra y Altar a los hombres que sienten que tienen vocación al Diaconado Permanente. La consulta inicial debe realizarse en la parroquia, y los hombres interesados deben conversar con su párroco o diácono. Se anima a las esposas y familias a participar en este proceso. La comunidad parroquial debe promover y animar a los hombres a informarse, y los párrocos deben enviar los nombres de los candidatos al Coordinador de Vocaciones. Asimismo, los diáconos permanentes actuales también deben promover y recomendar candidatos al Coordinador de Vocaciones. Los hombres que reúnan los requisitos también deben asistir a las Jornadas Informativas sobre el Diaconado, que se celebran trimestralmente en el Centro Católico.
Aspiración
Una parte importante del proceso de discernimiento es reconocer la responsabilidad de tomar decisiones desafiantes y, a veces, difíciles. El discernimiento requiere oración y diálogo con el apoyo del Equipo de Formación, la familia, el sacerdote o diácono y el director espiritual. En el Programa de Aspiraciones, nuestro objetivo es acompañar a quienes disciernen en este importante camino. Nuestra meta es acompañarlos en su camino y crear una experiencia de Formación con la libertad de descubrir la Gracia que Dios quiere que reciban y cómo Dios quiere que respondan. Exploraremos su vocación principal, desde el Bautismo hasta el discipulado, considerando su estado de vida y el ministerio que desean. Se les preguntará a quién escuchamos en el discernimiento y cuál es su imagen de Dios. Se les preguntará cuál es la voluntad de Dios para ustedes y si están dispuestos a seguir su plan. Evaluaremos las actitudes necesarias para el discernimiento, prestando atención a su autoconocimiento. Durante este camino, pueden experimentar una transformación interior y decidir, junto con nosotros, que tienen vocación al Diaconado Permanente.
Formación teológica
Tras el período de aspiración, siguen cuatro años de formación teológica continua, crecimiento espiritual, comprensión de la identidad cristiana y valoración del servicio y el ministerio. Es un período intenso de formación ministerial, litúrgica y teológica en preparación para la ordenación diaconal.
Ordenación
Formación continua
Tras la ordenación, se requiere un periodo de tres años de formación continua. Con el apoyo del párroco, el diácono recién ordenado aprende a servir a su parroquia mientras profundiza en la fe católica y en su vocación de servicio dentro de la diócesis. "Cada diácono aprenderá a valorar el vínculo especial de caridad con su obispo, lo que le permitirá atender a los más necesitados a través del ministerio de caridad y servicio de cada diácono" (Manual del Personal Diaconal, 2015). La formación diaconal continua se extiende de alguna forma a lo largo de todo el ministerio activo del diácono. Mediante retiros, jornadas y noches de oración y cursos académicos, se invita a cada diácono a nutrir constantemente su vida espiritual y ministerial en comunidad con sus compañeros diáconos y sus esposas.
Conozcan al diácono John DiTaranto
Deacon John nació en el Bronx, Nueva York. Después de graduarse del Manhattan College con un título en ingeniería, pasó la mayor parte de su carrera trabajando para General Electric en varios puestos de liderazgo en diferentes negocios de GE, llegando a Connecticut después de pasar más de dos años en Florencia, Italia, integrando un negocio recién adquirido a GE.
El diácono John fue ordenado en 2008 y desde entonces dejó GE. Se convirtió en consultor independiente de liderazgo, brindando apoyo a diversos clientes internacionales, entre ellos el Instituto de Liderazgo Católico. En nuestra diócesis, se desempeñó como asistente del director de Ambiente Seguro, asistente especial del obispo Caggiano, capellán de la Escuela Preparatoria Notre Dame y de la Catedral Kolbe, subdirector del Instituto de Formación Católica y actualmente es el director del diaconado. Inicialmente fue asignado como diácono a la parroquia de San Judas en Monroe y ahora está asignado a la parroquia de San Esteban en Trumbull. Él y su esposa Maureen llevan 31 años casados, viven en Milford y tienen cuatro hijos adultos.
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Comuníquese con el diácono John DiTaranto, director del diaconado.
[email protected]
