
OFICINA DEL OBISPO
Noviembre de 2014
Mis hermanos y hermanas en Cristo,
Tal como lo exige la Carta de la USCCB para la Protección de Niños y Jóvenes (la “Carta”), la Diócesis de Bridgeport está volviendo a publicar su lista de clérigos acusados de manera creíble.
Esta lista se publica tanto para garantizar la protección continua de nuestros niños, jóvenes y adultos vulnerables como para ayudar en la recuperación de las víctimas de abuso sexual por parte del clero. En aras de la total transparencia, hemos incluido en esta lista tanto a clérigos vivos como fallecidos que fueron acusados de manera creíble de abuso o en casos donde el fallecimiento del clérigo impidió una investigación más exhaustiva de las denuncias.
En cumplimiento de las disposiciones de la Carta y por afán de justicia, no he incluido en esta lista los nombres de aquellos clérigos que fueron acusados de abuso sexual y cuya acusación resultó no ser creíble. Tampoco he incluido en esta lista a ningún clérigo cuya investigación se haya visto obstaculizada por procedimientos judiciales ajenos a nuestro control.
El abuso sexual de menores ha creado una profunda herida en la Iglesia que debe sanar mediante los esfuerzos creíbles y sostenidos de la Iglesia para garantizar que todos los niños, jóvenes y adultos vulnerables confiados a su cuidado estén siempre seguros y tengan la oportunidad de crecer en la fe y el amor. A las víctimas que buscan sanar el dolor sufrido, les ofrezco mis más sinceras disculpas. Ruego para que, con la gracia del Señor, sientan el poder sanador de Dios y encuentren paz y consuelo en su amor. Espero también que la publicación de esta lista les ayude de alguna manera, tanto a ustedes como a todos los miembros de nuestra Iglesia Diocesana, a encontrar paz y la certeza de que podemos seguir adelante con confianza.
Como pastor de la Diócesis de Bridgeport, me tomo muy en serio mi responsabilidad de proteger a los niños y seguiré haciendo todo lo posible para implementar las políticas y procedimientos diocesanos a fin de garantizar un entorno seguro para los más vulnerables entre nosotros.
Tengan la seguridad de que rezo por ustedes mientras continuamos nuestro camino de recuperación y sanación con la fuerza del amor de Dios.
Sinceramente suyo en Cristo,

Reverendísimo Frank J. Caggiano, Obispo de Bridgeport


