Mis hermanos y hermanas en el Señor:
En mi carta del 7 de septiembre de 2018, anuncié la urgente necesidad de tomar medidas administrativas con respecto a la crisis actual en la Iglesia. Ya se han puesto en marcha varias iniciativas y se prevén otras adicionales. Me complace aprovechar esta oportunidad para informar sobre estos esfuerzos.
El 15 de septiembre, la Diócesis se reunió en la Catedral de San Agustín para una Misa de Reparación. Fue un momento de humildad y sanación para muchos de los participantes. Numerosas parroquias también celebraron sus propias misas de reparación. El 31 de octubre, la Diócesis publicó su Informe de Responsabilidad Financiera, Una copia de este documento está disponible en la página “Compromiso de Protección” de nuestro sitio web diocesano. En todos estos esfuerzos por abordar la crisis con la máxima transparencia y responsabilidad, nos hemos sentido verdaderamente bendecidos por el apoyo de los fieles de nuestra diócesis, quienes han alzado la voz y ofrecido sus oraciones.
Además, hemos iniciado nuestra colaboración con el juez jubilado Robert Holzberg, quien lidera el equipo que producirá el Informe de rendición de cuentas diocesano. El juez Holzberg y su equipo han comenzado este trabajo con gran empeño y esperan concluirlo para la primavera de 2019. Como indiqué en mi carta anterior, este trabajo examinará la información relativa al abuso sexual de menores que consta en los archivos diocesanos y la respuesta de la diócesis ante estos abusos a lo largo de los años. La investigación del juez dará como resultado un recuento exhaustivo y transparente de los abusos sexuales de menores cometidos por el clero diocesano entre 1953 y la actualidad, así como de la respuesta de la diócesis ante dichos abusos. Asimismo, indiqué en mi carta que la metodología de este trabajo se publicaría en el sitio web de la diócesis.
Les escribo hoy para compartir esta metodología. El juez Holzberg ha indicado que, como parte de su proceso de investigación, su equipo ha estado:
(1) realizar entrevistas a personal religioso y laico actual y anterior de la Diócesis;
(2) revisar y analizar cientos de miles de documentos, incluidos archivos confidenciales y canónicos; y
(3) revisar los expedientes de litigios.
Además, el equipo tiene previsto hablar con algunas víctimas, supervivientes o testigos de abusos. Dada la amplitud de esta tarea, el equipo del juez Holzberg está abordando la investigación de forma sistemática. Como parte fundamental de este proceso, también han comenzado a consultar con expertos externos familiarizados con el derecho canónico, el abuso sexual infantil y las investigaciones de instituciones religiosas.
Con la metodología descrita anteriormente, se espera que la información recopilada se analice y consolide en conclusiones que puedan dar pie a un trabajo de seguimiento por parte del equipo. Como se informó previamente, este trabajo culminará con un informe de las conclusiones para beneficio de los fieles de la Diócesis, que incluirá recomendaciones constructivas para las políticas y procedimientos diocesanos en relación con el abuso sexual de menores por parte del clero y la responsabilidad de la Diócesis en su respuesta a este problema.
Aplaudo el trabajo profesional y exhaustivo que el equipo del juez Holzberg ha emprendido y espero contar con la plena cooperación de todos aquellos que contribuyan de alguna manera a la labor sin precedentes que este esfuerzo conllevará. Creo firmemente que el informe será un momento de transparencia y gracia para la Diócesis de Bridgeport. Si bien nuestro margen de maniobra para realizar cambios en la Iglesia en general es limitado, mi esperanza como su Obispo es que estas medidas comiencen a sanar las heridas que sentimos, respondan al legítimo deseo de un cambio real y restauren su confianza en todos los niveles de liderazgo, para que podamos vivir plenamente nuestra fe con dignidad, honestidad y amor al Señor.
Con la seguridad de las oraciones, estoy
Sinceramente suyo en Cristo,

Reverendísimo Frank J. Caggiano
Obispo de Bridgeport


