En el Credo oramos para que el Espíritu Santo, junto con el Padre y el Hijo, sea adorado y glorificado. Yo, personalmente, sé mucho menos sobre el Espíritu Santo… que no estoy seguro de poder decir que lo adoro y glorifico del mismo modo que al Padre y al Hijo.
Así pues, el obispo Frank nos ofrece algunas enseñanzas y reflexiones sobre quién es el Espíritu Santo, qué hace en nuestras vidas, los dones que nos concede y los frutos de vivir con Él.

